ESG y las Organizaciones del Futuro

Daniel Nazaré do Prado

Head of People & ESG Qintess Latam

Publicado en
22 de Outubro de 2021

“Ninguno de nosotros es tan bueno como todos nosotros juntos” (Ray Kroc.)

En plena Transformación Digital, una de las amenazas más importantes que ponen en peligro el éxito de las transformaciones organizacionales en esta era, se basan en el riesgo de capital humano, incluyendo el estrés provocado por la falta de control que sienten las personas ante la incertidumbre. Sin embargo, según algunos estudios, solo uno de cada tres ejecutivos considera que su compañía es muy efectiva a la hora de mitigar los riesgos de capital humano.

Según un artículo de Mercer sobre las tendencias globales de talento, esta percepción puede basarse en una falta de atención a esta cuestión: solo el 29% de los líderes de Recursos Humanos están totalmente de acuerdo en que sus ejecutivos de negocios priorizan los riesgos relativos al capital humano. Además, con la pandemia toda la incertidumbre se potencializa aun más, la gran salida que muchos profesionales han encontrado es desarrollarse como emprendedores dentro y/o fuera de las empresas las cuales pertenecen o pertenecían.

Las tecnologías de hoy son muy distintas a aquellas de hace 10 o 5 años atrás. La tecnología y los cambios económicos, culturales y sociales evolucionan y movilizan a las personas, generando nuevas maneras de relacionarse con las marcas, productos y servicios. Pero todo ese movimiento nos deja pensando; ¿Cómo estamos aportando a este cambio prematuro? ¿qué necesitamos? ¿cambiamos las personas que están al frente de las organizaciones o cambiamos las estructuras de estas?

Las organizaciones han estado cambiando también de manera bastante acelerada, sea de manera espontánea o inducida, lo cual implica que el entorno de estas se encuentre en un proceso de variación del cual solo se puede esperar mayores y más profundas exigencias de del entorno mismo. Delante de todo eso, se habla mucho hoy de las industrias 4.0. ¿Ya han escuchado hablar de esta modalidad de industria? Pues sepan ustedes que mucho antes de la pandemia este concepto nuevo de industria ya venía preparando todo este escenario que fuimos invitados a aceptar hoy.

Por eso, los cambios estructurales son importantes porque aún en industrias 4.0 siguen siendo un desafío frente a los dilemas que tenemos con el medio ambiente, los temas sociales y las malas prácticas en las empresas por sus gobiernos corporativos tóxicos. ¿Habrá alguna forma de amenizar todo este contexto contaminado por malas prácticas del pasado y cambiarlo hoy para que tengamos un futuro mejor? Muchos inversionistas creen que sí, y Qintess también.

Por ello Qintess crea un ecosistema totalmente innovador apoyando a sus clientes con transformación digital e introduciéndolos al mundo de los datos y dejando satisfecho hasta a los clientes de sus clientes a través de la tecnología simplificada. Todo esto es posible porque Qintess tiene una propuesta distinta de hacer negocios y agregar valor a lo que llamamos de empresas sostenibles, es decir, empresas verdes o mismo ESG. ¿Será, ESG la solución para esta realidad cultural, empresarial actual poco experimentada?

Veamos que relaciones podría haber entre personas, tecnología e industrias 4.0 sobre la perspectiva ESG desde una mirada más humana y menos máquina, sobre el gran desafío que tenemos con el ecosistema natural y su riqueza evidente pero limitada, es decir, desde una mirada del capital positivo hacia un concepto experimentado más cíclico y sostenible según la provocación qintessiana en el mundo de los negocios, de habito orgánico sustentado por pilares estratégicos totalmente capaces de ser cumplidos.

Las personas y los tipos de organizaciones

Cada organización tiene su propia estructura organizacional por lo cual es posible adaptarse y modificarse frente a las nuevas necesidades de la realidad actual. Hay actualmente muchos tipos de organizaciones. Por ende, se debe organizar muy bien los equipos humanos contenidos en ellas para que se pueda llegar a un objetivo común. En general su estructura es como la columna dorsal de la empresa u organización.

Con la globalización podemos ver todavía modelos industriales, científicos, mecánicos y por lo tanto diseñados e inspirados en estructuras más bien pensadas como una maquina funcionando para llegar a ciertos resultados determinados por grupos de intereses particulares como socios, inversionistas, etc., que de un lado de la maquina ponen una cierta cantidad simbólica de dinero y desea que del otro lado salga al final más dinero de lo que pusieron anteriormente. Esto no está mal, es lo justo para el capitalismo y no lo vamos a discutir aquí. Más allá de lo económico en la historia humana también estuvo el lado cultural, histórico y de gobierno organizado em modelos como la aristocracia, oligarquía, monarquía y luego constitucionales como la democracia según el mismo Aristóteles ha dejado evidenciado en algunos de sus escritos hace 300 a. C.

Sin extender mucho es posible ver hasta hoy una cierta presencia aristocrática (el gobierno de los mejores, de pocos, cuyo objetivo es el bien común) en algunas organizaciones. El estilo piramidal queda claro en estructuras donde hay un mánager responsable por mantener el orden según los modelos de poder y política, dichos arriba.

Tenemos desde verticales a horizontales organizaciones que se preocupan solo con los resultados y no se preguntan cómo estos mismos resultados llegaron a la cuenta corriente de su empresa o que tipo de valor podríamos darle de aquí en adelante desde un entorno donde cada empresa participa no solo de la parte tributaria de su sociedad a fin de año, sino algo más. De esta manera, sabemos hoy que independiente de la estructura organizacional en el futuro próximo, es importante pensar, como estas organizaciones se ordenarán a través de su cultura y/o idiosincrasia para dar cuenta del contexto medioambiental y social donde están insertadas.

Más allá de ser o tener una estructura que la sostiene es tener sangre fértil en las venas que como ramas se desparraman por todo su cuerpo tornándolas vivas y saludables por mucho tiempo. Por ello ahora hablamos de redes. Las redes son las evidencias que las personas se organizan relacionándose y encontrando valores que puedan compartir e ir generando propósito rumbo a sus metas personales y a las de las organizaciones.

Sin embargo, todo ello tiene que hacer sentido para los involucrados de este contexto acordado, es decir, se debe aumentar la conciencia y el compromiso compartido de estas labores hacia un bien mayor, sea de la naturaleza donde compartimos lo que es esencial también a nuestra naturaleza o la vida, sea propósitos de inventar o imaginar un mundo sin barreras ni murallas sociales, económicas, culturales para todos los que están trabajando para esta finalidad.

Es hacer un upgrade en la existencia tanto de la humanidad llevando consigo el compromiso ético por su casa, el planeta tierra y sus hermanas (os), las personas. Las empresas existen para generar valor en lo que hacen, por ende, son parte de un contexto sociocultural y económico, NO existen solo para sus propios intereses.

Ahora, sin sombra de duda, sabemos que en la dialéctica universal de los negocios sean sostenibles o no, lidera quién tiene la idea y la pone en práctica, es decir, quién la emprende.

En un sistema de redes y en varios tipos de organizaciones, incluso las industrias 4.0, donde cuidan el perfeccionamiento de las maquinas, un proceso este que ha empezado desde la primera revolución industrial y nunca más ha quedado estacionado, es solo para generar valor de manera ordenada y simplificada en un contexto de mucha complejidad involucrada.

No hay como tener una empresa en un lugar idealizado fuera de los compromisos con el local donde la misma se encuentra aun cuando sea virtual, esta misma palabra local, te enraíza y te hace partícipe como empresa de la realidad construida en conjunto aun cuando los intereses sean solo suyos.

De manera antiética podemos evidenciar que hay una especie de indiferencia al contexto donde está fijada tal empresa que desea explorar todos los recursos disponibles sin compartir los valores que se generaron en conjunto con otros agentes de esta transformación.

La tecnología actual traducida como transformación digital y el mundo de los datos no solo vienen para liberar a las empresas de esta herida con la sociedad sino también para conciliar personas y organizaciones a través de herramientas más inclusivas que antes.

Todo está claro si no caemos en la tentación de por poder político o económico seguir explorando los bienes comunes de la naturaleza sin querer compartir una parte merecida con la sociedad que le ayuda a generar valor sobre lo producido y con el planeta.

Antes de reflexionar sobre esta lógica de la que muchos están hablando, ESG, vamos a puntuar algunas de las interesantes propuestas de la industria 4.0 que intenta resolver este dilema entre personas y organizaciones ya tratado arriba en el texto y en otros textos como El Valor Humano en las Organizaciones, Liderazgo Sostenible anteriormente tratados en el blog de la empresa Qintess.

La tecnología y la forma de hacer las cosas de las industrias 4.0

Las palabras jefe y gerente ya presupone una cierta jerarquía – es de baja complejidad pues queda evidenciado una autoridad concentrada donde la toma de decisiones se hace en la cumbre de la pirámide y no en las bases o en las puntas como a los colaboradores les gustaría participar y sentirse importantes haciéndolo.

En cambio, la industria 4.0 definida por automación y tecnología, surge con la pretensión lograda de tornarse fábricas inteligentes, en las cuales las máquinas (físicas aun o virtuales) y equipos eléctricos y electrónicos pueden tomar decisiones en base a los datos.

Este tipo de industria tiene como objetivo principal tornar el ambiente totalmente digital y automatizado, es decir, dar la capacidad a que las máquinas trabajen sin que ningún operador humano esté en el comando.

La llamada cuarta revolución industrial viene para sellar este cambio cultural que se venía planificando hace unos años. La robótica es una tecnología super importante y esencial para apalancar los procesos de automación llevándolos a la máxima potencia, permitiendo a los robos desempeñar funciones cada vez más complejas donde el humano no podría rendir lo mismo.

Como todas las revoluciones industriales esta cuarta no es tan diferente pues el objetivo sigue siendo el mismo, la producción a gran escala solo que ahora con innovación tecnológica, es decir, cambiamos nada más las herramientas para atender nuestras necesidades específicas de manera más inteligente, más rápida y precisa.

Todo esto no es malo y debemos cambiarnos hacia esta realidad porque se nos hará la vida más fácil y evolutiva y no podemos quedar fuera. La tecnología, o sea, las herramientas siempre han ayudado la humanidad a lidiar con sus mayores desafíos y ahora no sería diferente. Por ejemplo, con la cuarta revolución industrial o Industria 4.0, se integra como pilar fundamental la preocupación por el medio ambiente y la gestión de residuos, lo que, durante la cadena de procesos, permite minimizar, disminuir y optimizar el uso de energía y agua, la reducción de residuos o el mejor manejo en el extremo, llegando a convertir estos residuos más bien en subproductos de un siguiente proceso productivo. Esto se conoce como economía circular, la cual busca no generar residuos. Véalo en la figura abajo:

Escala de tiempo

Descripción generada automáticamente

(foto retirada del diplomado en transformación digital de Adolfo Ibáñez, en curso año 2021 a 2022)

Si se dan cuenta, todo este sistema inteligente actual solo ha sido posible pensarlo porque a la 1ª Revolución Industrial, época marcada por la creación y utilización de la energía a vapor simbolizando el reemplazo del sistema tradicional artesanal por la producción mecanizada del siglo XVIII, se ha propuesto cambios en su estructura de cómo hacer las cosas. Ya en la 2ª Revolución Industrial, siglo XIX e inicio del siglo XX, el cambio ha sido mejorar la técnica, con el inicio de la producción y/o la invención de la energía eléctrica. La 3° Revolución Industrial, en el siglo XX, ha tenido la incorporación de sistemas electrónicos y de tecnología de la información en los procesos de producción y gestión de industria. Como pueden ver hubo una especia de cambio progresivo desde el primer cambio radical de la manera de hacer las cosas.

Sin embargo, como ese modelo masculinizado industrial ha enfrentado con mucho esfuerzo y dedicación a los problemas de sus épocas de manera muy eficiente también ha dejado espacios importantes a las dos esferas planeta y sociedad que la 4ª Revolución Industrial, la de las industrias 4.0 tiene el compromiso ético de tratar de rellenar lo que las otras revoluciones industriales no lograron por enfocar solo en hacer las cosas, pero no en hacerse la pregunta existencial del por qué se hace lo que hace.

Parafraseando Sartre, un filósofo francés del siglo XX (JEAN PAUL SARTRE (1905-1980)) queremos evidenciar que ahora lo importante para la industria 4.0 es “que hacer de lo que hicieron hasta aquí o mejor, que hacer con lo que NO hicieron las revoluciones industriales anteriores”.

Es por ello, por lo que esta cuarta revolución cuenta con todo un arsenal de oportunidades y posibilidades traducidas en varias tecnologías nuevas como: Inteligencia Artificial (AI), impresión 3D, Nanotecnología, Robótica, Biotecnología, Ciencia de materiales e internet de las cosas.

El gran desafío de esta industria ahora es vencer el inmediatismo y crear valores más sostenibles que atiendan como el ejemplo de la foto más arriba no solo al medioambiente sino a la sociedad con sus dilemas sociales. Tal industria está presionada por su propia inteligencia a de una vez por todas dar lo que las 3 revoluciones industriales siempre han prometido hacer y no cumplieron, entregar a lo humano más tiempo para disfrutar de su vida y seguir creando valor con sentido de manera transversal y constante.

Sus grandes logros destacables son: crear nuevos modelos de negocios por su capacidad innovadora y ofrecer experiencias diferenciadas, generar mayor productividad a través del capital intelectual, procesos más seguros y ágiles y bastante eficientes en su ejecución, personalización, optimización de los recursos, reducción de los errores y disminución de los gastos y el compromiso de interconectar todo con uno solo y lo más importante, el desafío de conectar a todos con todo eso. Por ende, se habla de ESG en las empresas actuales, la nueva manera de hacer negocios y hacerlos dentro de la perspectiva de un resultado según el capital positivo.

ESG como muchos de nosotros sabemos, viene de las siglas en inglés de “environmental, social and governance” y viene concientizando muchos inversionistas y comprobando a estos mismos que los resultados tendrán igual, sin embargo, con un valor agregado amenizando los impactos negativos que han sido generados en el pasado por empresas tóxicas.

Empresas toxicas en el fondo son personas toxicas, pues sabemos que no hay empresas sin personas que las hacen. Al parecer volvimos al dilema inicial de este texto, las personas y las organizaciones.

Es también por ello que Qintess, una empresa que posee un ecosistema pensado en los 3 pilares que hoy lo tiene como su estrategia para un mejor impacto positivo en el mundo, que son ellos: personas – tecnología – partners. Desde las mejores practicas de su gobierno corporativo lo que desea Qintess es tornarse cada vez más una empresa sostenible para poder ayudar a sus clientes y a los clientes de sus clientes (algunas industrias 4.0) a crear con ellos un ecosistema verdadero y de mucha confianza para poder realmente cambiar la realidad. Qintess a cada día no deja de provocar el mercado y sus colaboradores con la siguiente pregunta: ¿Cómo estamos aportando a este cambio que deseamos?

De esta manera está Qintess convencida que, a través del motor de cambio ESG podrá generar un propósito en cada uno, donde uno puede dar lo que tiene de mejor con plenitud (integridad) y como  parte profunda de este compromiso, apalancar un Propósito Evolutivo que genere valores compartidos, compromiso, equilibrio de las partes interesadas, cultura codo a codo con la estrategia, empoderamiento independiente de los roles y transparencia en los negocios asumiendo el medioambiente y la sociedad como principales protagonistas de la buena parte de la producción digital de esta transformación que se busca.

Por:

Daniel Nazaré do Prado | Head of People & ESG Qintess Latam

Cristian Muñoz | Account Manager Senior at Qintess Latam

Bibliografía

https://www.mercer.com/content/dam/mercer/attachments/private/global-talent-trends/2021/gl-2021-gtt-latam-spanish.pdf

https://qintess.com/es/insights/el-valor-humano-en-las-organizaciones

https://qintess.com/es/insights/liderazgo-sostenible

https://fia.com.br/blog/industria-4-0/

https://www.politize.com.br/o-que-e-industria-4-0/

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